Redacción de El Nuevo Herald
Activistas de derechos humanos y familiares del prisionero político José Luis García Paneque lanzaron un llamado urgente a la comunidad internacional para proteger la integridad física y sicológica del médico cubano, perteneciente al llamado Grupo de los 75.
García Paneque, condenado a 24 años de cárcel, está conviviendo en su celda con presos de alta peligrosidad en la prisión de Las Mangas, en la provincia oriental de Granma. Según testimonios familiares, está sometido a constante hostigamiento y ha sufrido varias golpizas por parte de presos comunes.
''Es algo criminal lo que están haciendo con este hombre'', declaró la activista Laida Carro, de la Coalición de Mujeres Cubanoamericanas y quien ha promovido la causa de García Paneque desde su arresto en marzo del 2003. ``Resulta vergonzoso que se siga hablando de cambios en Cuba mientras los presos políticos languidecen en condiciones infrahumanas''.
Carro afirmó que el prisionero planea declararse en una huelga de hambre si no cambian su situación en el penal. El caso del doctor García Paneque, quien además dirigía una agencia de prensa independiente, ha llamado la atención de entidades profesionales y organismos internacionales de derechos humanos.
Desde su arresto ha sido hospitalizado en varias ocasiones, debido a padecimientos como el síndrome de malabsorción intestinal, tumor en un riñón y neumonía. Además está afectado de problemas nerviosos y pesa apenas 100 libras.
Su esposa y cuatro hijos menores emigraron a Estados Unidos a comienzos del 2007, en medio de presiones constantes de las autoridades y actos de repudio de las turbas progubernamentales, que los calificaban de ''terroristas'' al servicio de Washington.
Moralinda Paneque, madre del médico encarcelado, relató desde Las Tunas, en el oriente de la isla, que desde hace pocas semanas su hijo comparte el cubículo de la prisión con reos que cumplen condena por asesinato y drogadicción, y quienes le roban sus pertenencias y lo provocan constantemente.

