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Partido |
Lo vacilaron desde Miami |
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Jorge Hernández
Fonseca From: Ciudadanodesegunda@Cubaquesufre.com.cu Comandante: No puedo creer que lo hayan cogido pal trajín desde Miami esos locutores de radio diciendo que hablaban de parte del presidente venezolano. Parece mentira que después de lo que le pasó a Hugo Chávez con ellos, ahora sea Ud. quien caiga en esa, ¡le ronca!. Cuando se está de malas, hasta los bobos se burlan de uno. ¡Que se le va a hacer! Me dijeron que se puso mal y comenzó a decir malas palabras a trocha y mocha. Tenga cuidado que le puede dar aquel desmayito del Cotorro y va a ser peor. ¡Cuídese! Dicen las malas lenguas que todo el mundo en Cuba se está muriendo de la risa por lo que le pasó. Se riega por ahí que Ud. les dijo "comerierdas" a los locutores, pero parece que el que se cansó de comer de lo que pica el pollo fue Ud., que perdió la compostura que no debe abandonar ni haciendo el ridículo como ahora. ¡Mucha calma Comandante! Por acá afuera los cables de noticias no saben como enfocar el asunto, diciendo que Ud. "profirió palabras obscenas", porque le "tomaron el pelo", o que Ud. se alteró por una "broma inconveniente e hizo uso de palabras de bajo talante"; la verdad es que le dieron tremenda vacilá y Ud. se puso la chancleta y se tiró pa'la calle descontrolao. Yo creo sinceramente que los "comemierdas" no son los radialistas como Ud. es dijo sino que son las secretarias que trabajan con Ud., que lo ponen al teléfono con cualquiera que diga que es Chávez exponiéndolo a esos papelazos, que Ud. sabe muy bien que en Cuba son imperdonables. En la isla se puede ser hasta un dictador represivo como Ud., lo único que no se perdona es ser un comebola. ¡Prepárese de aquí en adelante para las risitas! Por acá afuera también se comenta que probablemente haya sido el presidente de México Vicente Fox quien mandó a los radialistas de Miami a llamarlo para desquitarse de aquella puñalá trapera que le dio cuando conversaron por teléfono en año pasado. ¿Quien sabe? Pero no importa Comandante, siga así, mentándole la madre a todo el que lo contradiga y mandando pal zipote al resto de los que se atrevan a hablar por teléfono con Ud. sin estar debidamente autorizados, como los radialistas del Vacilón que lo vacilaron de lo lindo sin respetarlo, transmitiéndolo de costa a costa y por el campeonato. ¡Que desastre! Pero tenga cuidado, igual que entra una llamada de la gente de Miami a su oficina, un día entra en su oficina la gente de Miami y entonces si que va a tener que salir corriendo para el avión que se lo lleve, o ponerse definitivamente la pijama de palo, en la que le prometemos ponerle un teléfono para seguir vacilándolo en el otro mundo. ¡Falta poco! Su víctima. Ciudadano de Segunda. AUDIO DE
ENTREVISTA COMPLETA
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