Pinar del Río –
www.PayoLibre.com – La navidad en Cuba
era más que días feriados, fue tradición
heredada de la madre patria. Un conjunto de
acontecimientos que aunque fueron
desarraigados por decreto, será bastante
difícil restituirla con otro. No es tan
simple, la navidad es más que la
autorización a disfrutar de días de asueto,
es un estado de ánimo que sólo se goza en
las sociedades libres.
La naturaleza era cómplice de la festividad,
pues en esos días adornaba la campiña cubana
con rojas flores de pascuas, redondos y
blancos pompones, así como, enredaderas de
aguinaldos que simula la inexistente nieve.
El entorno de las ciudades imbuía al
ciudadano del espíritu navideño. Las
iglesias con sus misas rituales,
nacimientos, hermosas ceremonias que
insuflaban en el ánimo de sus feligreses esa
devoción renovada por Cristo y su plan de
redención para la humanidad. La navidad era,
un estado de ánimo tanto del cristiano
practicante, como del no creyente.
El comercio contribuía, claro está, por
razones obvias, a las navideñas
celebraciones. Así el cúmulo de golosinas de
infinitas variedades surtían los engalanados
establecimientos con el propósito de
estimular a los transeúntes a convertirse en
clientes.
Este ambiente no se consigue con una fría y
protocolar autorización. Este espíritu no se
logra con la orden de engalanar de nuevo
hoteles y comercios con arbolitos de
navidad. Ese navideño aroma de frutas
exóticas y nacionales no se escapa de las
tiendas con aire acondicionado
herméticamente cerradas y sólo accesibles
para un reducido número de cubanos.
¿Qué espíritu navideño podrán sentir los
obreros y empleados a quienes no alcanza su
salario ni para la más modesta y exigua
canasta familia? ¿Cómo podrán sentirlo los
jubilados y amas de casa que no tienen
acceso, no ya al Euro u otras monedas
fuertes para evitar el impuesto, ni siquiera
a la jabita de estimulo conteniendo el aseo
personal de los cumplidores en las empresas
recaudadoras de divisas? ¿Habrá para estos
segmentos de la sociedad navidad?
En Cuba, si algún alma filantrópica y
dadivosa además de las frases alusivas a las
fechas, hiciera una modesta entrega al
menesteroso, todavía quedará en su garganta
ese sabor amargo que trae el desconsuelo y
la desesperanza. Resultado de un penoso año
cuajado de apagones, falta de agua, de
cuantos artículos son necesarios para la
subsistencia y consciente de que el próximo
no será u próspero año nuevo.
Sólo en una sociedad libre y democrática
podrá el pueblo cubano respirar y gozar ese
ambiente de fraternidad y hermandad de la
época navideña. Sociedad donde se escuche el
concierto de todas las voces de sus hijos
pues “de los derechos y opiniones de sus
hijos todos está hecho un pueblo, y no de
derechos y opiniones de una sola clase de
sus hijos.”
Centro de Información de la Corriente
Martiana, Pinar del Río.
Director: Lic. Cándido J. Hidalgo-Gato
Sánchez
CAMPAÑA CUBANA POR LA LIBERTAD DE LOS
PRISIONEROS POLÍTICOS
"Acuérdate de los presos como si tú también
lo estuvieras".
Hebreos 13-3