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Partido |
Un cubano en
Francia |
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Noviembre 2004.
¡ 150
millones !.
150 millones de euros (194 millones de dólares hoy por hoy ) era la deuda de Fidel Castro con Francia a principios de este año 2004 y no intentemos preguntar en qué punto se encuentra la susodicha deuda ahora, a finales de este mismo año. Esa cifra enorme la dio en París el 27 de enero de 2004 el ministro-delegado francés de la cooperación Sr Pierre-André Wiltzer al senador galo Sr Philippe Richert actualmente vicepresidente del Senado de la República (desde el 6 de octubre de 2004) cuando éste interrogó al ministro sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. (debajo se encontrará el texto oficial en francés tal y como lo publicó el Senado). No intentemos interrogarnos mucho, pues –como lo dijo el ministro francés en esa misma intervención- " Cuba no paga " y no hablemos ya de la deuda global de Fidel con la Unión Europea cuya cifra es causa de infarto para los entendidos que sí saben traducir socialmente esa cifra astronómica, ellos sí conocen el contenido prospectivo de la deuda cubana. Los entendidos en economía saben perfectamente que estamos ante un acto de piratería internacional arropado en una retórica y en unas banderas alevosas. Un acto de piratería internacional que, a la larga, será pagado por el pobre pueblo cubano. Entonces, un buen día, uno se baña, se afeita bien, se pone corbata, y se va por ahí a hablar con tal y tal alta personalidad política de Europa para explicar lo que pasa en Cuba, para casi suplicar que se nos ayude y se desgaznata uno sobre los presos, sobre la injusticia de aquel régimen terrible y al salir de la reunión con la alta personalidad siempre me asalta una duda fugaz y terrible como una puñalada trapera. Me viene a la mente la frase de mi abuela " nadie sangra por la herida ajena ". ¡Sí señor !, tengo que decirlo para ser honesto : casi siempre, al salir de esos encuentros informales se me queda en la trastienda de la mollera la mirada escurridiza de mi interlocutor como si el tipo que está sentado frente a mí me quisiera decir : " coño, mi hermano, los queremos, los comprendemos y lloraremos por vosotros pero tenéis que morir porque esa deuda externa de Fidel está del carajo, ésa sí que no la podemos dejar pasar. Mira – me agrega con la mirada -, ya vino la gente de los " servicios " a decirme que aflojara mis declaraciones en contra de Fidel para que mi salud se mantenga estable…..¡ Por favor cubiche de mierda acaba de entenderme ! ". Sin bozal ni grillete pregúntome : ¿ Nosotros los cubanos estamos prácticamente solos en el mundo y a merced de lo que seamos capaces de hacer sin la yuda ajena ?. Me lo temo, porque esa deuda externa provocada intencionalmente por la Banda Armada es una nasa que entra en conflicto con intereses nacionales y continentales en el marco de la dinámica y de las interacciones provocadas por la globalización de las economías nacionales y del mercado internacional. Al final, cuando pase lo que pase en Cuba y que se termine para siempre el accidente castro-fascista, no faltará quien nos diga entonces : " bueno, nos regalan la isla y no hablemos más de la deuda…. " y aunque sólo fuere por esa razón, los cubanos tenemos una responsabilidad histórica hacia el futuro de nuestro país más allá e independientemente del tiempo que todavía puedan durar en el poder el actual atajo de viejos decrépitos. No escribiré aquí el rosario infame de los gastos del dinero público que a lo largo de cuatro decenios han provocado esa deuda de Cuba con el mundo. Baste imaginar cuánto habrá costado al pueblo cubano las aventuras de Ernesto Guevara de la Serna en Bolivia y otras tantas estupideces por el estilo promovidas por el infalible cerebro del Comandante en Jefe. ¡ Caballero, hablando en serio ! : esto hay que pararlo o nos quedaremos sin país. NOTA : Aquí sigue la intervención original del ministro francés Sr. Pierre-André Wiltzer respondiendo a una pregunta del senador galo y actual vicepresidente del Senado Sr.Philippe Richert. CUBA
REPONSE DU MINISTRE
DELEGUE PIERRE-ANDRE WILTZER
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