Partido 
Socialdemócrata  de
C
uba


Un cubano en Francia
Artículos enviados desde Francia
por Luis Tornés Aguililla

Principal
Quienes somos
Programa
Estatutos
Informes y Circulares
Documentos
Derechos humanos
Artículos y Notas
Prensa Independiente
Citas textuales
Humorismo libre
Libro de visitantes
Inscripciones
Vínculos
Aportes


Qué es la
Internacional Socialista

La constancia de Roma

Pronto hará un año que S.S.Juan Pablo II se sintió "profundamente afligido" después de conocer "las duras penas impuestas a numerosos ciudadanos cubanos, y, también, por algunas condenas a la pena capital" por lo que, solicitó de Fidel Castro "un significativo gesto de clemencia hacia los condenados" pero todos los cubanos y también el mundo conocieron la respuesta que ese Nerón del Caribe dio a la solicitud del sumo pontífice : los tres jóvenes cubanos que no habían cometido crímenes de sangre fueron fusilados para estabilidad de la industria turística del régimen castrista y las duras penas se cumplen en espantosas condiciones carcelarias pero saltando de un tema al otro, recordemos el viaje a Roma y al Vaticano en diciembre de 1997 del señor general de ejército Raúl Castro.

Para los ingenuos observadores de la realidad cubana fueron tres largos días los que pasó Raúl en Roma. ¿ Un hombre de armas, de guerras y de muertes extático ante la Capilla Sixtina ?.

Estancia inesperada y tan fuera de tono que hoy aún, muchos se anegan en conjeturas sobre la verdadera misión del Segundísimo. ¿Qué asuntos de interés bilateral pudo tratar Raúl durante los tres días que permaneció en Roma a dos pasos del Papa ?, ¿ tratóse exclusivamente allí de agenciar detalles ligados a la entonces futura visita de Juan Pablo II a Cuba ?.

¿ Qué intereses convergentes podrían brotar (aun cuando la iglesia no lo desee) entre la necesidad del castrismo de ganar justo el tiempo necesario para desaparecer naturalmente de la escena cubana y la estrategia de la iglesia católica de combatir el movimiento sectario alimentado en Estados Unidos y en América Latina por profundas y bien pensadas motivaciones a largo plazo ?.

De la " Cienciología y dianética " a la " iglesia internacional de Cristo " se cuentan por decenas las sectas que representan cultural y políticamente un peligro mayor para la vigencia de la iglesia católica apostólica y romana en América y por esa razón, Juan Pablo II y la jerarquía católica recalcan sistemáticamente que el movimiento sectario en América es un "Un grave obstáculo para el esfuerzo evangelizador".

¿ Un grave obstáculo o un peligro mortal ?.

Muy objetivamente, la iglesia considera que su lucha contra el movimiento sectario es la prioridad : " Es necesaria una acción pastoral resolutiva para afrontar esta grave cuestión… " y cierto es que para la iglesia católica se trata esta vez, en su calidad de base fundadora de la identidad occidental, de una lucha primordial contra las estructuras visibles u ocultas de los que promueven y manipulan intereses en torno al movimiento sectario en América Latina y en Estados Unidos.

Dichos promotores ligados muchas veces a intereses o estructuras de Estado poseen una gran capacidad financiera y proselitista que a los ojos de los estrategas de la iglesia merecen particular atención en el juego político continental.

¡ A mí Loyola ! dirán algunos en Cuba en el lance póstumo después de los funerales, en ese momentillo genuino de la extremaunción en que se derrumba para siempre el mundo y el tiempo vividos a la sombra de un sátrapa. ( favor de recordar el final - a Dios gracias- de la R.D.A y de las otras dependencias soviéticas ) y es que a lo largo de la historia, la iglesia habrá sistemáticamente tenido a bien mantener su presencia por encima de todas las consideraciones temporales.

A partir del concordato de Worms en 1122 entre Calixto II y Enrique V pasando por los concordatos entre Bonaparte y Pío VII o entre Adolf Hitler y Pío XI* quien condenara enérgicamente la opresión a la que fue sometida la Iglesia católica bajo el III Reich, la iglesia habrá mantenido una línea invariable con tal de conservar su permanenecia en contextos políticos potencialmente hostiles y valga aquí aclarar ( vistos los mil reproches) que Pío XII fue heredero no sólo del trono de san Pedro sino también del concordato con Hitler firmado por su predecesor en 1933.

Así pues, los concordatos y las concesiones, las misiones y las reuniones informales entre los tiranos o sus lacayos con la iglesia de Roma aparecen a la luz de la Historia como " daños mínimos " manejados por la autoridad pontificia a sabiendas de que todo pasa como pasaron Enrique V, Hitler y Bonaparte…….

Permítome llamar la atención del lector sobre la falta de entendimiento de Fidel Castro a la hora de comprender la parte ingrata de su tiempo político al ir, como va por el mundo, víctima de su virtualidad sin reparar en que nadie escapa al contexto de su siglo. César, Carlos V, De Soto y Dolores Rondón tienen en común el haber vivido envueltos en un contexto dictado por la realidad politica y económica de sus épocas respectivas.

Al parecer, Fidel Castro en su calidad de hombre sui generis desea intencionalmente que los cubanos lo olviden después de su muerte y al juzgar por las motivaciones visibles de la juventud cubana de estos primeros años del siglo que, también son los últimos estertores del régimen, al juzgar por ello, raudo vendrá el olvido.

Así que las sectas cunden por Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Brasil y, paradójicamente, la Cuba de los fusilamientos y de los presos políticos es la excepción que confirma la regla actual a la que la iglesia católica se enfrenta. La Cuba de la U.M.A.P y de los católicos reprimidos hasta el ensañamiento es curiosamente el único territorio de las Américas en el que el movimiento sectario continental encuentra un freno institucionalizado, un profundo freno ideológico de facto que, quiérase o no, cae como anillo al dedo en el marco del interés general de Roma en las Américas.

Pero mientras las cosas estratosféricas siguen sus rumbos, en Cuba y bien pegadito a la realidad que vive la gente del pueblo, el sacerdote Alberto Pons Santana de Camagüey tuvo la osadía de levantar la voz contra el régimen el 27 de diciembre 2003 durante la ceremonia de su ordenación lo que significa que hay esperanzas más allá de toda circunstancia efímera.

* Ver encíclica de Pío XI Mit brennender Sorge (1937).

Luis Tornés Aguililla
lta58@wanadoo.fr

Inicio de página
 


Principal ] Quienes somos ] Programa ] Estatutos ] Informes y Circulares ] Documentos ] Derechos humanos ] Artículos y Notas ] Prensa Independiente ] Citas textuales ] Humorismo libre ] Libro de visitantes ] Inscripciones ] Vínculos ] Aportes ]
Partido Socialdemócrata de Cuba
Calle 36 No. 105 Nuevo Vedado, Ciudad de la Habana 10600, Cuba
Telef (537) 881-8203 - Email: infopsc@pscuba.org