¡Vaya medianía!
En el acto me acordé del reciente
discurso del general Raúl en el que nos
reiteró que, si bien en Cuba hay un
Partido, ¡solamente uno!, ellos
mismos tenían que convertirlo en el
Partido más democrático.
He ahí cosas que ni mi yegua Dalia (ver
foto) se las puede creer.
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Yegua Dalia. |
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A unos amigos galos de la izquierda más
zurda de Europa, yo les decía que se
dejaran de ilusiones con Raúl y para
hacerme el pío penitente, les dije
también que él no era ese arcángel
Gabriel anunciador de buenas noticias
que ellos, junto a la moratina España,
esperaban con las ancas a la gracia de
Dios.
Los meneos lexicales de Raúl Castro y de sus amigos nunca mencionan la necesidad de un pacto nacional limpio y honesto ya que, por mucho que se acerquen al Vaticano, la médula no les da para tender la mano y reconocer que destruyeron el país hasta en las cosas del alma.
Como los de la Banda Armada esperan morirse en sus camas, a nosotros, los pobres diablos errantes, no nos queda otro remedio que el de esperar que miles de Gorkis broten por toda la geografía de Cuba para que al fin los señores del cetro den muestras de mejores intenciones.
Todo llega…

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