Cuba, la dictadura y el hombre nuevo.
Ha
pasado medio siglo del triunfo de la malograda
revolución cubana y 48 años de haberse declarado el
carácter socialista del sistema y con ellos el gran
reto de crear un hombre nuevo.
El
régimen cubano, se planteo algo que había costado a
la evolución natural miles de años, sin dudas seria
su meta mas ambiciosa , que pasaba lógicamente por
destruir desde sus raíces al llamado sistema
imperialista mundial, desapareciéndolo de la faz de
la tierra y borrando de la mentalidad y la
conducta humana todo rasgo de pensamiento afín a
dicho sistema . Conductas y pensamientos que se
comenzaron a calificar de inmediato por las
autoridades y los sensores ideológicos castristas
como rezagos del pasado convirtiéndose en delitos
tipificados y penados por el nuevo orden.
Erradicar vicios como los juegos con interés
económico , apuestas , adicciones, la prostitución ,
cerrar bares , cantinas y centros nocturnos donde se
decía proliferaban la inmoralidad , la corrupción y
la violencia, convertir cuarteles en escuelas,
planes de estudios masivos en internados para los
niños y jóvenes, así como unidades militares de
ayuda a la producción para los mas descarriados,
fueron entre muchas, consignas y acciones
gubernamentales que se consideraron imprescindibles
para crear la consciencia de ese nuevo modelo de
ser humano. Para acabar también con la corrupción
política, se estableció un único partido, el
Partido Comunista de Cuba declarado vanguardia
ejemplar de la clase obrera y encarnación superior
de los ideales “revolucionarios y renovadores”,
también se organizó la proclamada vanguardia
juvenil a la que se le nombró Unión de Jóvenes
Comunistas y para que nada quedara a la
espontaneidad se creó la Organización de Pioneros
de Cuba agrupando a todos los escolares de primaria
y a los de primeros años de enseñanza media, bajo
una consigna que seria símbolo de la mayor
aspiración para las nuevas generaciones : “pioneros
por el comunismo seremos como el Che”. Junto a
estos aparatos de control ideológico, se desarrollo
y creció también hasta niveles inimaginables la
maquinaria represiva. El engranaje había sido
creado, solamente era cuestión de trabajo y tiempo
para ver los resultados.
Hoy después de 50 años de transformaciones,
combate ideológico y formación de nuevas
generaciones los resultados son palpables y
sorprendentes, el régimen, al frente del cual aun se
mantienen las figuras históricas y supuestamente
ejemplares, que ya pasan de los setenta años, puede
mostrar “orgulloso” sus resultados, servicios de
salud gratuitos, instrucción escolar gratuita y
medallas de oro olímpicas.
¿Y
que hay del hombre nuevo y la nueva sociedad? Es
muy fácil contabilizar en Cuba las cifras de los
cacareados éxitos del sistema, estas y su
histórico antimperialismo son los pocos y únicos
argumentos que exhibe la dictadura en su defensa;
pero resulta imposible penetrar y conocer los
alarmantes datos e informes de los reiterados
fracasos , pues al igual que la vida privada y
la salud mental o física de sus gobernantes , son
información restringida y secretos de estado.
La
reciente nota sobre la población penal en Cuba,
despertó mi interés y me di a la tarea de buscar
cifras en páginas oficiales del régimen. Aquí están
algunos datos, que ponen en evidencia el proyecto
dictatorial castro-comunista cubano y sus grandes
objetivos de creación de una sociedad con hombres
nuevos, en los que prevaleciera ante todo la
obediencia , la incondicionalidad al máximo líder y
la nueva moral comunista.
Comenzaré por citar los datos, que motivaron este
trabajo.
……..Cuba es el país iberoamericano con mayor
población penal y el cuarto del mundo, 531 de cada
100.000 habitantes son presos, según datos de «The
Economist» de 2009………
No
es de dudar, que la joven población penal de la
isla pueda llegar hoy a índices tan elevados y
estar entre los primeros lugares mundiales, pues
la violencia y el maltrato físico y psicológico
están presentes en la población cubana, en muchos
casos alentados y organizados por la misma dictadura
contra sus opositores, según datos oficiales del
Ministerio de Salud Cubano en el año 2007
murieron por causas de agresión; 490
cubanos lo que indica estadísticamente mas de un
muerto diario por violencia, siendo la tercera causa
de muerte en jóvenes entre 10 y 19 años y la quinta
entre la población de 20 a 45 años, no existen
datos mas recientes y no dudamos que se haya
decidido no publicarlos, pues contradicen la
propaganda sobre seguridad y la tranquilidad
ciudadana del sistema tan necesarias para atraer
visitantes y adeptos.
Cuba es una isla de aproximadamente once
millones doscientos treinta y cinco mil
habitantes, la media anual de crecimiento por mil
habitantes es de, - 0.2 lo que indica que
la población cubana se contrae y avejenta, pero no
por causas del desarrollo como dirían los analistas
oficiales, sino debido al alto costo de la vida , la
carencia habitacional , la falta de recursos y de
perspectivas en el futuro para nuevas generaciones ,
esta desesperanza nos puede llevar a otro
sensible indicador que es el suicidio, este
ocupó según la misma fuente el cuarto lugar entre
las principales causas de muerte de la población mas
joven y activa o sea desde los diez a los 45 años.
El
país, cuenta con una red nacional de salud para sus
ciudadanos en deplorables condiciones materiales y
un médico por 151 habitantes, pero de este
indicador habría que rebajar aproximadamente 27,
000 ó 30,000 profesionales que trabajan en el
exterior, sirviendo así al régimen como elementos
de propaganda política y como fuente de ingresos y
los que laboran en las clínicas especiales para
los altos dirigentes , además los que brindan
servicios a extranjeros con programas de
diagnósticos y tratamientos diversos , dentro de
estos están ; el tabaquismo , alcoholismo y la
drogodependencia.
Resulta entonces contrastante que aproximadamente
el 50% de la población cubana consuma alcohol y
que los índices de dependencia alcohólica nacionales
sean elevados.
Según un estudio de especialistas en medicina
comunitaria realizado a un grupo de estudiantes
adolescentes cubanos , el 87.3% de estos ya había
ingerido bebidas alcohólicas, el 35% tenia edades
entre 10 y 14 años y el 29.4% declaraba haber
probado el alcohol en su centro escolar, pero
en Cuba también hay mas de dos millones de
fumadores y el 76% de ellos comenzó en la
adolescencia , el 30% de los estudiantes de
secundaria ya han fumado y en el año 2008 el
incremento de ese nocivo habito llegó a un 8.02 %.
Sobre la drogadicción se mantiene absoluto
silencio, no se puede hablar de cifras, pero sabemos
que en existe trafico y consumo de narcóticos,
además hace años se estableció la “línea
confidencial antidrogas” para atender con supuesta
discreción a los consumidores. Citando también
cifras oficiales muy a pesar de la afamada
propaganda sobre la educación sexual, en nuestra
patria en el año 2007, se realizaron 58.4
interrupciones por cada 100 embarazos para un total
de 66 008 interrupciones, la tasa de sífilis
alcanzó los 15.7 y la blenorragia los 42.0 por
100, 000 habitantes. Esto nos traslada a otro tema
muy sensible; la prostitución, esta forma de vida
ha proliferado significativamente y es la
motivación de muchos visitantes que viajan a la isla
a buscar jóvenes de ambos sexos, que venden sus
servicios a bajos precios. Cifras oficiales no
existen, especulaciones hay muchas y reportajes en
la Internet también, las autoridades prefieren no
hablar sobre un tema tan incomodo. A los
especialistas del Centro Nacional de Educación
Sexual que tanto se destacan hoy por su defensa de
la diversidad, parecería no importarles mucho este
fenómeno social, quizás para ellos solamente el
problema consista aconsejar el uso del condón y así
evitar las enfermedades de trasmisión sexual y los
embarazos no deseados, sin introducirse en las
raíces del problema. Lo que si es cierto que
resulta algo muy bochornoso y absolutamente
contradictorio con las propuestas de modificación de
la ética, la moral y la construcción de un hombre
nuevo lanzadas por la dictadura cubana desde sus
comienzos.
No
continuare citando datos para no hacer más extenso
este comentario.
Algunas cifras quizás pudieran resultar
intrascendentes, puesto que pueden ser comparables
con las de muchos países en el mundo. Pero, no han
existido naciones en este hemisferio y han sido muy
pocas en el mundo moderno las que hayan instaurado
un sistema similar al cubano durante mas de 50 años,
para lograr objetivos políticos e ideológicos muy
bien definidos y terminar con resultados tan
desastrosos, que fueron calificados siempre como
vicios del sistema capitalista.
¿Donde están las grandiosas promesas y las
conquistas de un régimen, que formaría a un ser
humano diferente y convertiría a Cuba en “el
bello paraíso de la humanidad”? ¿Donde quedaron o
mejor dicho; a donde se fueron estos proyectos?
En
Cuba viven hoy mas de 8 millones de habitantes
nacidos después del año 1959, de estos una cifra
superior a los cuatro millones esta entre las
edades de treinta a 50 años, que son quizás las
edades de la mayoría de los gobernantes del mundo,
sin embargo en la isla que crearía al hombre del
futuro, se vive en el culto a la gerontocracia,
alejando de “las mieles del poder” a las figuras
mas jóvenes esas que el régimen educó y formó, a su
imagen y semejanza y que deberían ser llamados
“los hombres nuevos” , pero resulta que hoy estos
son considerados indignos y sin meritos históricos
suficientes, así la cúpula de ancianos gobernantes,
nos demuestra cuanto desconfían de su propia obra y
cuanta sed y ambición de poder aun mantienen . Ellos
han criado esos cuervos y ahora temen por sus ojos.
Pero , aunque se lo propuso y movilizó para ello
todos sus recursos en un inmenso aparato
ideológico y represivo, dentro y fuera de la isla ,
el castrismo no logró nunca extinguir a esa
resistente especie de cubano con moral,
dignidad y valor, imprescindibles hoy para exigir
y poner en marcha los necesarios cambios,
enterrando por siempre el viejo sistema junto a
sus gobernantes y sus peligrosos engendros a los que
pretendió llamar “el hombre nuevo”.
Cuba es hoy una sociedad enferma, por la represión,
el miedo y la doble cara a la que están obligados
sus ciudadanos, pero al mismo tiempo alberga en sus
nuevas generaciones toda la esperanza y la seguridad
de una pronta curación.
Nelson Núñez Dorta. |