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Crece la deuda externa cubana |
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Lic. Oscar Espinosa Chepe
El monto citado por CEPAL no incluye las obligaciones financieras con los países del extinto bloque soviético, de las cuales sólo la relativa a la URSS asciende a 20,800 millones de rublos transferibles, moneda de cuenta utilizada que equivalía a 1,11 dólares la unidad, cuando fueron contraídas las deudas. El apreciable aumento de la deuda externa cubana en 2002, expresada en dólares, podría ser consecuencia en parte de la depreciación de la moneda estadounidense acaecida en los últimos tiempos, esencialmente frente al euro y otros signos monetarios europeos. Como es conocido, la estructura de los pasivos de la Isla está conformada esencialmente en esas divisas. No obstante la disminución de los ingresos en moneda extranjera a partir de 2001, debe haber influido en esta fuerte elevación, al afectar la capacidad de pago del país, situación que se mantiene hasta el presente. Aunque no se conoce con exactitud el ingreso bruto por concepto de turismo en 2002, se sabe que el arribo de visitantes disminuyó en un 5 por ciento; las inversiones extranjeras directas están semiparalizadas por segundo año consecutivo y también existen evidentes síntomas de que las remesas provenientes del exterior no tienen un buen comportamiento, teniendo en consideración los bajos niveles de venta apreciables en las tiendas recaudadoras de dólares y otros establecimientos de servicios. Aunque no están disponibles las cifras del intercambio comercial de bienes, todo hace indicar que el déficit se incrementó notablemente en 2002, a causa de la elevación pronunciada de los precios del combustible importado, así como por la poca disponibilidad y el bajo precio del azúcar, las afectaciones en la producción de cítricos debido a adversidades climáticas, y las dificultades con el mercado tabacalero. Las perspectivas de la deuda externa para el año 2003 pudieran ser aún peores, a causa de la incertidumbre existente respecto al favorable convenio petrolero con Venezuela y la posibilidad de guerra en Iraq. Ambas situaciones pudieran incidir en la elevación adicional de las ya astronómicas cotizaciones de los portadores energéticos, con el resultado de una situación insostenible para un país que tiene exhaustas sus disponibilidades financieras. En la economía interna, desde hace meses se hacen sentir estas realidades en la disminución del nivel de vida de la población. Los cortes de electricidad son constantes. El transporte, tradicionalmente muy deficiente, se encuentra prácticamente colapsado en el interior del país, y en la capital, donde el gobierno trata por todos los medios de crear una imagen mejor, las dificultades aumentan a niveles que en ocasiones hacen recordar los momentos más álgidos del Período Especial. Se conoce que la agricultura y la industria atraviesan una fuerte carencia de combustible e insumos indispensables. Esto se traduce en una fuerte escasez de alimentos y el alza de los precios de los artículos ofertados. |
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