La Habana, 7 de octubre de 2004
Sr. D. José
Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del gobierno español.
Estimado D. Rodríguez Zapatero:
En primer
lugar reciba un fuerte y caluroso saludo desde esta
pobre y humillada isla de parte de los socialdemócratas
cubanos y en el mío propio.
Motiva esta
carta la preocupación que ha surgido en el seno de
nuestro partido y de la mayoría de las organizaciones
disidentes y opositoras cubanas a raíz de las
declaraciones realizadas por el canciller Moratinos en
el Congreso sobre la futura política del gobierno
español con respecto a Cuba.
Considero
necesario poner en perspectiva la situación de la
oposición en Cuba y la posición común de la Unión
Europea (UE), creo que está bien informado al respecto
aunque las declaraciones de Moratinos parecen decir lo
contrario.
1.- La
mayoría de las organizaciones opositoras y disidentes
están de acuerdo con la posición común de la UE. Dicha
posición responde a que invitar disidentes y opositores
al actual o a cualquier gobierno futuro, es un derecho
de las sedes diplomáticas acreditadas en cualquier país.
2.- Existen
algunos disidentes que no coinciden con esta línea pero
son una minoría dentro del amplio espectro de
organizaciones opositoras existentes en nuestro país.
3.-
Renunciar a invitarnos a las actividades para lograr un
acercamiento al gobierno cubano, el mismo que se alejó
de España y la UE por su vocación represiva,
antidemocrática y terrorista, sería aceptar el chantaje
que ha pretendido imponer el gobernante cubano a través
de la negación de atención en las instancias oficiales a
los diplomáticos de la UE como represalia a la posición
común en defensa de la democracia y los derechos humanos
en Cuba, que en realidad merece la misma respuesta por
parte de los gobiernos de la UE con los embajadores
cubanos, aplicando el concepto de reciprocidad en las
relaciones bilaterales en vez de estar pensando en
recomponer unas relaciones deterioradas por culpa del
gobierno de la isla.
4.- Como ex
preso político y opositor creo que ninguno de los
opositores presos en la oleada represiva del año pasado
recibiría con agrado que su libertad se obtenga a partir
de que se haga dejación de derechos por los cuales
estamos luchando y que son la causa directa de su
encarcelamiento.
5- Según mi
criterio la política que plantea el canciller Moratinos
no es nueva, ya estuvo vigente durante el gobierno de
Felipe González y la misma fue un fracaso como ha
reconocido el propio González en declaraciones a la
prensa.
6.- Estas
consideraciones no van contra los deseos del gobierno
español de abrir vías de comunicación y diálogo con las
autoridades cubanas para tratar de buscar cambios hacia
la democracia y el respeto de los derechos humanos, lo
cual apoyamos, pues nosotros mismos estamos a favor del
diálogo y la reconciliación, pero diálogo significa
escuchar criterios opuesto a los propios y tratar de
conciliar los puntos que se puedan a favor del beneficio
del pueblo, que, por desgracia, no es el caso con este
gobierno; ya que la actitud que mantiene es de negación
a aplicar cualquier tipo de medida que pueda beneficiar
al pueblo y ni siquiera respeta su Constitución y sus
leyes.
Discúlpeme
por el lenguaje tan directo y crudo utilizado, pero el
tema para nosotros es de vital importancia para
complicarnos con discursos diplomáticos.
Aprovecho
la oportunidad, estimado señor Rodríguez Zapatero, para
ratificarle el testimonio de mi más alta consideración y
respeto.