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VENEZUELA: LOS PASOS PERDIDOS

No voy a escribir sobre Alejo Carpentier, sino de Hugo Chávez. Encuentro una oculta y surrealista conexión entre la novela y este personaje. Sin lugar a dudas, Chávez es un personaje del realismo mágico americano.

Hablando de su novela Los Paso Perdidos, escrita precisamente en Venezuela – a donde llegó en 1945, bajo los efluvios del surrealismo francés - Carpentier dice: “Este hombre se ve llevado por una serie de circunstancias a remontar el Orinoco y, al remontar el Padre Río, como yo le llamo, va, paso a paso, retrocediendo en el tiempo”

He ahí la conexión más profunda: Chávez es un hombre retrocediendo en el tiempo

Querer retomar las andanzas del camino comunista, despues del estrepitoso fracaso de estos regímenes, de la mano del más fracasado de los lideres comunistas, es transitar con pasos perdidos el camino del eterno retorno. El hombre es el único animal que tropieza dos veces.

Con sus pasos perdidos, llevará al pueblo venezolano a la tierra de ninguna parte y entrará – por derecho propio – a la genealogía mitológica de la novela del dictador.

América Latina es, desde Bolivar hasta nuestros días, la tierra más prolífica de dictadores, en este planeta cada vez más desquiciado.

No existe tierra más fértil en locos, que este pobre subcontinente. Se dan como hongos. Y tras de sí dejan, la roja alfombra de los horrores y las fétidas memorias del descalabro.

No sé si nos viene de algún maleficio aborígen, pero, los latinoamericanos tenemos una altísima propensión al suicidio. Miren si no, al pueblo cubano. Habiendo disfrutado de uno de los niveles de vida más altos del continente, decidimos suicidarnos con F. Castro. Miren a Nicaragua. Miren a Bolivia. Miren a Venezuela.

No somos pueblos de reflexión sino de emoción. Sin pensar, nos vamos, hechizados y serviles, detrás de charlatanes de berborrea facil y dedo en el gatillo. Se visten de Mesías, con galones de Coroneles o Comandantes. Y nos tiran al abismo.

Cuando el pueblo venezolano se dé cuenta, de que ha tomado el camino de los pasos perdidos, ya será muy tarde: habrá franqueado las puertas del Laberinto. Y eso es un camino sin regreso.

Es cierto que América Latina ha sufrido mucho. Uno tras otro se han turnado los gobiernos oligárquicos y corrompidos. La miseria campea en gran parte de nuestras tierras. El analfabetismo y la ignorancia destruyen a nuestros niños. Las carencias sanitarias y de salud carcomen nuestras sociedades.

El modelo económico, político y social que se ha desarrollado desde el Siglo XVII, está mostrando sus deficiencias y quebraduras. Se hacen necesarias y perentorias, unas reformas profundas en nuestro modelo de desarrollo.

Venezuela, como otros países de nuestra América, necesitan esas reformas.

Pero tomar el modelo de sociedades fracasadas, es ahondar profundizar y generalizar, de forma dramática, la miseria, la pobreza y las desigualdades. Es conducir a los pueblos a calamidades nunca vistas. Observen a Cuba.

El más grave error de la doctrina comunista, es la destrucción de la propiedad privada y del mercado.

Desde el tiempo de los fenicios, lo que ha movido el desarrollo de las naciones, es el mercado. El mercado es una de las conquistas más importantes de las civilizaciones. Por consiguiente, no se trata de destruir al mercado. Se trata de reformarlo y hacerlo sostenible.

Para el hombre contempóraneo, es evidente que, el accionar del mercado genera miserias y riquezas, disparidades y desigualdades en el desarrollo de las sociedades. No matemos las riquezas. Tratemos de reducir la pobreza. No será posible su eliminación total, pero si puede ser reducida hasta límites aceptables para el hombre moderno

En las condiciones actuales es urgente la busqueda de un modelo solidario y sostenible que, garantice una vida decorosa a cada persona. Eso, jamas lo va a lograr el comunismo. El comunismo lo único que logra es la generalización de la pobreza. La hace extrema y, mantener en esas condiciones a la población, solo se logra con el terror y la represión institucionalizada.

Los pasos que está dando el señor Hugo Chávez, comprando a los oficiales de las Fuerzas Armadas y declarando socialista a esas fuerzas, es el preludio tenebroso de su uso como instrumento del terror. Ya Chávez creo al “Enemigo”. Está estableciendo una red estatal de medios de comunicación. Quiere nacionalizar hasta las clínicas. Amenaza con estatalizarlo todo, aunque llama a los empresarios a incrementar las inversiones.

Si se analizan los pasos y las fases de la toma del poder absoluto y total en Cuba, se hará evidente que Chávez está siguiendo los brutales esquemas de La Cabaña. Allí, en esa fortaleza donde fueron fusilados cientos de cubanos – para conocimiento de mis amigos venezolanos – se reunió F. Castro con el Che Guevara y el agente de la KGB soviética Fabio Grobar. En pocas noches, decidieron la suerte de la propiedad privada en Cuba. Lo que vino despues, es el caos y el diluvio.

Los cubanos no sabemos cómo vamos a salir de ese abismo. Pero tarde o temprano saldremos. F. Castro ha hecho de la isla, un feudo del Siglo XIII. Una gigantesca prisión. Un Bunker.

¿Querrá el pueblo venezolano esa descabellada opción?

Si la toman, guiarán sus pasos perdidos al verdadero infierno

Reformar. Cambiar las reglas del juego de las empresas transnacionales. Dirigir los recursos para reducir la pobreza y los males que nos aquejan. Crear un modelo solidario y sostenible. Y solidario no significa comunismo. Significa un nuevo esquema de distribución de la riqueza, en el marco de la propiedad privada y la economía de mercado.

¿Eso es posible? Si, absolutamente posible.

Ese es el único camino que tiene Venezuela y América. El pueblo venezolano está aún a tiempo para evitar la debacle y el descalabro económico, político y social.

Es el tiempo de la reflexión y no de la emoción. Mañana será muy tarde.

Un abrazo a mis hermanos venezolanos

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá

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